Desenvuelvo un bombón de chocolate mmm… de recuerda a ti.
Esa fina capa de trufa, amarga
como alguna de las palabras que sueltas
en tus días de “pie izquierdo”.
A medida que voy llegando al corazón
descubro que ese bombón no es tan amargo como pensaba,
tiene ese toquecito de dulzura
que tanto me hace perder el sentido.

