
Y es como si todavía
tuviera la fe de volver a levantarse,
de poder arrastrar
aquellos vestidos que tanto pesaban.
Pero lo que de verdad no sabía
es que era el peso de los vestidos
lo que no dejaba que se levantara.
Uno sólo era el que hacía
que cada día se hundiera más,
arrastrando al pozo
todo sueño, objetivo y fin.

1 comentario:
Me gusta mucho tu estilo de dibujo, ya me gustaria poder dibujar tan bien.
No sabia que tenias blog, intentare passar mas vezes.
Pos eso actualizando por aqui.
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